Y se fue el miércoles.
Sin mayores novedades. El hambre sigue bien encaminado en un retorno gradual, y las rutinas de kinesiología se cumplen puntuales y al pie de la letra.
Hoy logró estar un buen rato sentada fuera de la cama. Es una pulseada con las molestias físicas, pero día a día se esfuerza por ganarle un cachito más de terreno.
Sobre la tardecita nos sorprendió un movimiento de temperatura a contramano de lo que veníamos viendo estos días. Sería ideal que eso se reacomode. Quedamos expectantes a ver cómo evoluciona mañana.
Los cierres con suspenso se niegan a salir de la cancha.