Bajando la cortina del jueves.
El emparche del VAC que improvisó anoche el Ingeniero pasó todas las pruebas: no volvieron a sonar las alarmas y el sistema siguió funcionando sin problemas. Nos estamos especializando.
Fue un muy buen día a nivel alimentación, que es una de las grandes batallas.
En cuanto al ánimo, algo irregular: está costando mucho el proceso de despegar de la cama. Logramos una caminata con estadía de unos minutos en el jardín, charlando y viendo fotos viejas, pero la resistencia a andar fuera de la cama está siendo enorme. El cuerpo da señales de muy gradualmente ir queriendo acomodarse, pero está faltando un poco de nafta anímica, que cuando escasea frena todo lo demás.