viernes, 29 de enero de 2021

Cerramos el viernes.

Tuvimos la visita de quien supervisa la internación domiciliaria. A partir de los resultados de los análisis de sangre que se hicieron la semana pasada, se agrega una batería de refuerzos de vitaminas y complementos. Si bien en estos días la alimentación mejoró un poco con respecto a los días en los que se hizo ese análisis, lo mejor es reforzar para no exponerse a riesgos.

Finalmente, se destrabó la burocracia del VAC: trajeron los insumos y vino la técnica encargada de hacer las curaciones y reajuste del sistema.

Hubo un buen rato de disfrutar el jardín, con breve instructivo sobre poda de rosales incluido. También un par de capítulos de serie en el sillón y bastante lectura. 

La alimentación, sin ser la mejor de estos días, se mantuvo aceptable. El equipo de cocina saca toda la pirotecnia gastronómica a la cancha en cada preparación para tratar de avanzar algún casillero. 

El ánimo por momentos nos regala rachas un poco más chispeantes. No sobra nada, pero se mantiene el rumbo, que es lo más importante.