Día 50.
Otra vez de vuelta en casa. Internación domiciliaria, Segunda Edición.
Esperamos de corazón que esta vez sea con una evolución más feliz que la primera.
Todavía sigue con un tratamiento antibiótico bastante agresivo por cuatro días más. Para estar avisados, nos hicieron saber que, pasados esos cuatro días, hay que ver cómo reacciona al corte de antibiótico. El bicherío que se viene combatiendo durante todo este mes y medio es peso muy pesado, así que si bien la idea es que ya vaya estando todo bajo control, hay que seguir atentos la evolución.
Lo mismo con la alimentación, que es donde está toda la tensión ahora. Aprendiendo sobre este tipo de cirugías y post operatorios, nos estamos enterando que parece ser que es un clásico de clásicos el problemón inmenso, durante semanas, de lograr combatir las náuseas, recuperar el hambre y volver a comer. Gracias, internet.
El VAC sigue avanzando en la cicatrización. Mañana hay un nuevo “retoque”, que esperamos que sea lo menos doloroso posible.
El ánimo está levemente mejor. Se la nota con un poco más de fuerza y la voz sigue poco a poco recuperando color. Hoy incluso en la ambulancia le hizo una joda al ambulanciero, que al agarrar un bache le preguntó si había pisado un gato.