Fin de sábado.
Día tranquilo y sin mayores sobresaltos.
Bien temprano hizo una visita de rutina la enfermera, y el resto del día fue una sucesión de sentarse en diferentes sillas y sillones, recostarse, leer y viajar con documentales de la Toscana y Madeira.
La visita al jardín hoy se suspendió por mal clima. Pero pese a la sudestada, el equipo de cocina se puso en pie de guerra y enfrentó este otoño en enero haciendo un dignísimo asado. Siempre por indicación médica, por supuesto.
El comportamiento del VAC fue impecable. Sigue avanzando el cierre de la herida.
La alimentación de hoy fue felizmente correcta, y el ánimo sigue con las oscilaciones que ya conocemos, intercalando momentos más luminosos con momentos menos luminosos. Como el clima, pero varias veces dentro de un mismo día.