Cerrando el martes.
Sin mayores novedades. Expectantes de ir viendo cómo evoluciona todo en esta nueva vuelta a casa. Somos muy cautos: ya aprendimos que festejar antes de tiempo se paga caro.
Hoy se hizo un nuevo retoque del VAC, que poco a poco va cerrando la herida, que está más o menos a la mitad del tamaño original. Por suerte, gracias a la buena mano de la técnica que vino a hacerlo, sumando a la cicatrización que avanza, las molestias por la maniobra fueron mínimas.
Se sigue con el antibiótico.
La alimentación sigue siendo una negociación muy dura en la que por momentos ganamos algo de terreno. Lo mismo con el ánimo. Hoy, de repente tuvo la iniciativa de querer arreglarse un poco las manos y uñas, que están muy castigadas después de estos dos meses de internación. Se quedó sin nafta en la preparación de la cosa, pero vemos como positivo la iniciativa del haber querido.
Veremos si esta noche los Reyes traen un poco de magia a la cosa.
Seguimos.