Viernes terminado.
Y qué mejor día que un viernes para, finalmente, ¡dar la vuelta manzana completa! Éxito, papel picado y fanfarria. ¡Tremendo progreso!
Eso sí: después vino el dormirse en los laureles, porque de la subida de escalera hoy no hubo ni noticias.
Compensó, vale decir, dando una mano enorme con la previa de la cena, que venía complicada por horarios cruzados y líos varios. Así que avanzan las posiciones en el terreno culinario.