Balance de miércoles.
Plantó bandera en el octavo escalón de la escalera. La trepada es ardua, pero sigue sumando.
En la calle, dio media vuelta manzana y volvió. O sea, técnicamente fue una vuelta manzana, pero el registro Guinness no lo toma como válido, así que figura como dos medias vueltas manzana. La próxima llevamos un escribano y hacemos la certificación.
Dice todavía no sentirse en condiciones de aportar en la lavada de platos. Con tantos progresos en estos días, esto último está empezando a sonar un poco sospechoso.