Fin de sábado.
Como si la vuelta a la manzana de ayer ya fuese historia superada, hoy se repitió otra vuelta, pero a OTRA manzana, más allá de la esquina. Porque acá somos así: nada de andar con chiquitas ni repetirse.
También marcó nueva marca en la trepada de escalera: noveno escalón. Dos veces. Ya arañando la mitad de camino.
Y si bien la lavada de platos sigue quedando afuera de las innovaciones, hoy tomó el mando de una parte del riego de plantas, que, como muchos sabrán, en esta comarca son algo más de "cuatro macetitas".
La presión política por los platos sigue en aumento.