Cerrado el lunes.
Qué mejor estímulo que la Necesidad. Raro que falle. Así fue que hoy, queriendo encontrar no sé bien qué medias o abrigo con el rastro perdido en algún armario del piso de arriba, arremetió contra la escalera sin la más mínima duda y de un tirón estaba arriba.
Está clarísimo: una pizca más de práctica y estamos listos para subir y bajar haciendo coreografías de teatro de revista.
PD: lo de la lavada de platos es una batalla perdida.