Fin de lunes.
Un escalón más en la escalera. Van siete. Y seguimos subiendo.
Y también volvió a la carga callejera: caminó de esquina a esquina, o sea que duplicó la marca de ayer.
Un nuevo logro que marca cambios: ya puede levantarse sin ayuda de las sillas del jardín, que son las más bajas y demandan mucha pierna para sentarse y levantarse.
La herida sigue mejorando mucho. Cada vez es más chica y va queriendo cerrar.
Avances chiquitos pero consistentes día tras día. Vamos bien. Falta, pero vamos bien.