Fin de miércoles... y de marzo.
Chequeo de la evolución de la cicatrización con uno de los cirujanos.
La cosa va muy bien, pero todavía no llegamos a cantar victoria definitiva. Uno de los puntos de la última herida estaba un poco infectado, así que lo sacaron e indicaron una crema antibiótica. En principio no es algo para preocuparse, pero sí para ocuparse.
Los demás puntos que se habían salido muestran una evolución correcta. Se sigue con el tratamiento de azúcar.
A la vuelta, de pura guapa entró por el garage y subió por la escalera “difícil”. Pequeños triunfos.
Por la tarde, un clásico de clásicos: jardinería y mantenimiento de bonsáis.
Se promete un tour virtual botánico por este medio en breve.