Intensísimo lunes.
Arrancamos con aventura a CEMIC a extracción de sangre: calles, veredas, escaleras y ascensores. Superado.
Horas después, un nuevo capítulo de escalera, con progresos. Una subida y bajada de diez escalones. Otra de once pegada. ¡Y otra más de once al hilo! Si se suman todos, la escalera ya es pan comido.
Más tarde se sumó al equipo de cocina para volver a dar cátedra de repulgue de empanadas. Dibujó en la cancha con la soltura del campeón.
Y para cerrar, un hito. Arremetió hacia la cocina y, sí señoras y señores: hizo con la maestría de siempre la tradicional pastafrola para el cumpleaños de papá, que es mañana, 16. El regreso de una Leyenda.
Un día con toda.