Otro lunes recorrido.
Y para que no se diga que anda faltando garra de escalera y que sólo se sube cuando se necesita algo, hoy otra vez tuvimos una subida completa hasta el piso de arriba sin haber ido a buscar nada, sólo por subir y ejercitar. Poco a poco se avanza en la confianza escaleril.
Las tareas del jardín siguen sin pausa. Si seguimos así, van a dar ganas de hacer una fiesta de reinauguración en cualquier momento (donde se incluiría la bajada por las escaleras en plan teatro de revista, por supuesto; para algo tanto ensayo).