Sábado terminado.
Por la mañana, un poco de tareas de mantenimiento de plantas hasta que el cuerpo pidió descanso.
Por la tarde, entrenamiento de subida y bajada de escalones. La meta: ir avanzando uno a uno los casilleros necesarios para llegar a dar una vuelta manzana caminando. Médico dixit.
Tardecita: lectura y series.
Las curaciones con azúcar de la herida siguen sin problema y la cicatrización de los golpes de la cara avanza de maravillas.
Un buen sábado.