Miércoles de buen sucundum.
Finalmente, se dio luz verde a la retirada del VAC.
En la consulta de hoy con el cirujano, previa verificación de la evolución de la herida, se sacó todo el sistema. Es a modo de prueba y no se descarta que pueda haber alguna zozobra, pero vale el intento y el retorno a la curación diaria con azúcar.
El dejar de depender de la máquina y las cañerías generó un progreso casi instantáneo en cuanto a movilidad: en casa se mueve cada vez con más independencia y seguridad, y se siguen sumando sillas y sillones de los que se puede levantar prácticamente sin ayuda.
De paso, la salida médica de hoy ayudó a forzar el vestirse con ropa de calle y arreglarse un poco, lo cual renovó un poco los aires y el ánimo de la casa en general.
Las comidas, excelentes.