Miércoles concluido.
En palabras de su protagonista: un día con fiaca.
Le disculpamos que se haya rateado de las tareas jardinistas y que no haya deambulado demasiado. Se lo ganó con los avances de ayer. Sí hubo bastante lectura y series, y dar una mano con el ordenamiento de ropa y con la logística de cocina. Además, también le puso garra a unos ejercicios de subida y bajada de escalones, que son el gran desafío en esto de recuperar fuerza de piernas.
La cara se sigue acomodando y va volviendo de a poco a su configuración original tras el golpazo.
Las curaciones de la herida siguen sin problema. La meta: cerrar ese capítulo en dos o tres semanas.