Cerrando domingo de carnaval.
Los ánimos un poco más acomodados.
La alimentación se acerca mucho a la normalidad. Un poco más y estamos en una zona ideal. No descartamos que el tema de la anemia sea un efecto colateral de arrastre de los casi dos meses de prácticamente no probar bocado.
Las caminatas son cada vez a paso más firme, igual que las levantadas de sillas y sillones.