jueves, 18 de febrero de 2021

Fin de jueves.

La emancipación del VAC está teniendo efectos muy prometedores.
Tuvimos otro día con ropa de calle y con bastante actividad, especialmente en el jardín. Aparte de la rutina de lectura, hubo un poco de poda y de ver en qué anda el universo botánico después de tantas semanas de ausencia.
La libertad de movimiento se disfruta, y también genera situaciones a las que estamos deshabituados: un par de veces “se nos perdió” del radar, y andaba por otro lugar de la casa. Pequeños buenos nuevos momentos.

Hubo una visita de la enfermera, que hizo la curación “azucarada” del día. Al parecer, la herida luce muy bien. O todo lo bien que puede lucir una herida de esa magnitud, se entiende.

La alimentación sigue por una senda excelente. En la cena hasta hubo repetición de plato y todo. El equipo de cocina, exultante.