Terminado el viernes.
Algo que olvidé comentar ayer: anticipando la seguidilla de días lluviosos, hubo un regreso a las calles con una pequeña caminata por el barrio. Como para verificar que todo esté en orden y en su lugar, por supuesto.
Y un frente en el que en las últimas dos semanas viene notándose un progreso asombroso es en el anímico. Pasados los seis meses, seguimos viendo progresos notables.