Cerrando el tercer martes, resumen del día.
Hoy arrancamos bien: sin fiebre por la mañana. Por la tarde, tras la prueba de cortar el paracetamol, volvió a subir. Moraleja: la infección sigue. De hecho, en esta instancia todo el foco de atención está en eso: dar con el bicho que sea que sigue dando batalla. No está del todo claro si está alojado en la herida o en el abdomen. Como sea, todo lo que se está haciendo busca controlar la infección.
La nota de color fue que a la mañana cayó uno de los equipos con un paquete de azúcar Ledesma, y le hicieron una curación de la herida con azúcar. Acá vale todo.
Hizo otra visita el clínico de cabecera para contar los detalles de lo que va pasando y explicar más o menos esto que estoy contando. La prioridad está en la infección, y por eso se avanza haciendo pruebas. Si en un par de días no hubiese progreso, se hará otro cultivo en busca del bicho esquivo y el antibiótico que lo saque de la cancha.
Con respecto a los resultados de la tomografía de ayer, el hecho de que no se vean complicaciones en el asunto del fluido encapsulado hace que por el momento se siga observando la evolución, siempre en función del comportamiento de la infección.
El ánimo está bastante bien. Está ganando fuerza en las piernas, y la energía fluctúa a la par de la fiebre: cuando cede la fiebre, se nota una mejoría, cuando sube la fiebre, gana el desgano.
Así que así sigue la pulseada. Mantenemos el ánimo y las ganas de estar cerca del sólo tener buenas noticias para compartir.
Abrazos grandes, y gracias por acompañar!