Cerrando el martes.
Las variables clínicas se mantienen normales. La temperatura incluso está con valores más bajos.
Desde lo clínico, los dos equipos de cirugía consideran que su trabajo está prácticamente hecho. Lo único que falta es la llegada del equipo VAC portátil (que sigue haciendo su trabajo) como para poder evaluar la opción de un Alta.
El frente que todavía se interpone es el de la falta de alimentación, que está directamente ligado a lo anímico/psicológico. Seguimos preparándole y haciéndole llegar comida desde casa, pero todavía no estamos en un progreso aceptable.
Si bien estos cuadros parecen ser complicaciones normales en situaciones traumáticas como esta y a edad avanzada, son superables. El tema es lograr ese avance lo antes posible, porque fallar o demorar puede arrastrar desmejoras clínicas, que es lo último deseable en esta instancia. Como anoche, que hubo que hacer un refuerzo de suero porque no había estado tomando líquido suficiente.
A lo largo del día hizo varias salidas de la cama. Varias más que días previos. Hoy se esforzó por cumplir con la necesidad de salir de la cama y moverse, a pesar de que el estado de ánimo sigue en esa zona no del todo óptima.
Hizo una visita el clínico de cabecera, que informó y dio detalles de este estado de situación que cuento. Como cierre, le hizo saber de manera muy poco censurada que lo único que está faltando es que ella decida activarse.
Queremos creer que falta menos para terminar esta etapa, aunque los metros que faltan son complicados. No porque sean muchos, sino porque tienen que ver con algo muy profundo, que no mide ninguna escala ni ausculta ningún aparato, que es la capacidad de procesar un dolor no físico que no se estaba preparado para procesar. Un jodido asunto.
Pero seguimos avanzando. La madera es buena y ha dado sobradas muestras de resistir y sobreponerse.
Gracias siempre por estar.