miércoles, 9 de diciembre de 2020

Cerrando un miércoles con gusto a lunes.

Presión y saturación se mantienen con buenos niveles. La temperatura sigue oscilando, pero en un rango más bajo. Buena señal.

Hubo controles y visitas de rutina: ginecólogo, equipo de cirugía, clínicos e infectólogos. El objetivo en estos días es evaluar el progreso de la curación.

Hoy también se hizo un cambio de estrategia en el tratamiento de la herida. Se abandonan los lavajes y el azúcar, que dieron excelentes resultados, y se pasa a una técnica que se llama Terapia de Presión Negativa. Es medio complicada de explicar en detalle, pero en esencia es colocar una espuma (tipo gomaespuma) DENTRO de la herida, cubrir con un parche hermético toda la herida, y colocar un sistema de succión que, a través de una manguerita, hace “vacío” (presión negativa) dentro de la herida. Al parecer, es un sistema muy bueno para reducir la carga bacteriana y acelerar el proceso de cicatrización en heridas complejas.

Antes de esta maniobra, que resulta muy dolorosa en el momento de aplicar la espuma y por lo que después quedó palmadísima, estuvo un par de horas fuera de la cama, en un sillón. También se alimentó un poco mejor. Todavía estamos lejos de lo que sería más adecuado, pero vemos en estos pequeños intentos el esfuerzo de ponerle garra e ir hacia adelante, y eso, en esta instancia, es lo más importante.

Seguimos avanzando.

Abrazos enormes, y gracias por acompañar, por los cariños, oraciones y energías, que llegan y hacen muy bien.