Cerrando el último miércoles 2020.
La noche fue buena y clínicamente todos los valores están bien, incluida la temperatura, el fantasma nuestro de este mes y medio.
Hoy tuvo DOS sesiones de kinesiología: una a la mañana y otra a la tarde. Al parecer, se está buscando meter presión para ponerse en movimiento y activar el espíritu y la recuperación.
Por lo que sabemos, del análisis de lo que se drenó en la punción de ayer se identificó al “bicho” involucrado. De momento se está siguiendo un tratamiento antibiótico de amplio espectro, pero nos dicen que probablemente a partir de mañana se lo modifique para atacar más específicamente a la bacteria en cuestión.
El equipo de ginecología se inclina por apurar el Alta ni bien se haga esa modificación de antibiótico, pero clínicos e infectólogos son más cautos y prefieren tener unos días de seguimiento antes de dejarla ir. Suena lógico, especialmente después de todo lo que viene pasando.
Moraleja: por los tiempos, todo indicaría que este Año Nuevo se descorcha una bolsa de suero.
Con respecto al ánimo, hoy hubo algunas señales de que la charla de ayer podría haber tenido algún efecto: expresa voluntad de querer mejorar el tema de la alimentación. En los hechos, por ahora los cambios son mínimos; esperamos de corazón que esta vez sí empiecen a verse avances.