Viernes y semana terminados.
Fin de una semana un poco más cuesta arriba a raíz del tema del antibiótico. Terminado eso, y con la expectativa de que la infección haya cedido, recuperamos de a poco las energías y los ánimos.
Hoy hubo bastante jardinería y peluquería de maceteros. Con los días frescos a la vuelta de la esquina, hay que quemar los últimos cartuchos.
Se volvió a la carga con las escaleras. Vale el plural para la que sube al primer piso y la peliaguda del garage.
A la noche, la Chef en Jefe tomó el mando de la cocina y gestionó gran cena.