viernes, 2 de abril de 2021

Otro viernes que fue.

Un día bien parejito en los progresos. Y eso es muy bueno.

Después de la chapa y pintura a cargo de la enfermera, hubo una seguidilla de Grandes Éxitos.

Por un lado, otra subida y bajada completa por la escalera.

Por otro lado, en el jardín se avanzó un paso más: se encargó por primera vez del riego de todo el maceterío del pasillo de entrada. Puede parecer una pavada para el peatón desentendido de la materia, pero una regada de cuatro canteros y algo más de setenta bonsáis lleva un buen rato y ponerle el cuerpo. Otro golazo anotado, entonces.

Más tarde, en una demostración de resto físico hasta ahora inexistente, se dio el lujo de salir a sacar carpiendo a un gato invasor del jardín del fondo. La infantería reconquista posiciones, Señoras y Señores. Se acabó la joda.