miércoles, 18 de noviembre de 2020

 Acá las novedades.

La noche de anoche no fue buena: le metieron una compañera de cuarto embarazada con bastantes molestias, así que entre las dos estuvieron a los saltos toda la noche. Encima el acompañante de la otra mujer roncaba. Así que casi que no pudieron dormir.

Hoy, a raíz de ese baile, la cambiaron de habitación. Ahora está en una individual, más tranquila. Volvió a verla el médico, que dijo que si bien nada de lo que va pasando lo sorprende, siguen detrás de la causa de esa febrícula. Hoy tomaron cultivo para descartar infección urinaria y muestras de sangre. También hicieron otra prueba de incorporarla, que al parecer fluyó mejor que la de ayer. Las molestias siguen, pero habría algunas mejorías aparentes. Esta prueba más tarde fue superada por otra: para el cambio de habitación (al lado) probaron de que lo hiciese movilizándose ella, cosa que pudo hacer. Así que eso también fue bueno.

La última novedad es que, siguiendo con el rastreo de la causa de esa febrícula, por protocolo decidieron hacerle otro hisopado por COVID. El efecto colateral de esto es que hasta tener los resultados, los acompañantes no pueden salir de la habitación, así como tampoco puede entrar nadie que no sea personal sanitario. Moraleja: están cuarenteneados por protocolo. Lo bueno: a papá le llevan el menú y líquidos, y están en una habitación individual, mucho más tranquilos.

En las llamadas que hago, ella siempre está apuntando comentarios por detrás. Personalmente, es mi referencia personal de que el motor sigue empujando.
Lo ideal sería que se controlara esa febrícula. Ayudaría a calmar su preocupación.